Significado:

"Ahora mismo, el ser humano, debe hacer un gran esfuerzo en comprender y aceptar los fundamentos por el cual, la energía sigue su propio proceso; el proceso del pensamiento. Pues como ya hemos visto, parece ser, que no solamente la Tierra es una escuela en donde nosotros vivimos, sino que, además, es la galaxia el lugar por el cual, los seres que procesan dimensiones perfectas, aprenden y se desarrollan, investigan, viven, aman, mueren y se transforman, intentando adaptar su forma física a mayores y mejores formas por donde la luz, se pueda manifestar cada vez con menores inconvenientes".


Hulupa D´hära VI. Adhams y la doncella.

Los libros Hulupa D´hära, son el producto de la canalización telepática a través de las Huestes del Plano de la Luz, en colaboración con la Fraternidad o Confederación Cósmica y Universal. Su difusión debe ser gratuita, ya que, nos pertenece a todos por derecho de nacimiento.

Estas seis historias, nos corresponden como legado mismo, habiéndose perdido su singladura a través de los tiempos. Para entender el conocimiento que nuestros Hermanos del espacio nos quieren transmitir, deben ser leídas ordenadamente.

Así mismo, quedan reservados los derechos al autor de la obra.

martes, 30 de agosto de 2016

Ultimátum.


Como en la película de 1951,"Ultimátum a la tierra", muchas veces los seres humanos nos vemos sumidos en el rechazo, discriminación, marginación, etc. cuando intentamos servir a nuestros hermanos y hermanas que buscan entender la realidad del despertar espiritual. Lo cierto, es que lo hacemos sin imponer nada a nadie. Aún así, no nos abaten como aparece en la película, pero parecería que se nos desprestigia mentalmente sin opción a poder llegar a aquellos que necesitan una mano que les atienda. Lo curioso es que en el universo no hay distinción. Todos somos iguales. Tenemos los mismos órganos, contamos con el mismo sistema que nos genera vida. Sin embargo, fomentamos la desigualdad cuando nos creemos estar por encima de los demás. Y eso en el Universo no existe, tan sólo existe en el planeta tierra.

Mientras el ser humano fomente la desigualdad, que en definitiva es la falta de amor, seguiremos sumidos en la confusión, desgracias, sufrimientos y toda clase de infortunio que se pueda imaginar. 

Se rechaza lo nuevo por temor, fomentando la desigualdad, competencia, separatividad como mecanismo de defensa ante el temor de la pérdida que podrá ser de valores, material, puesto relevante, favor, etc. Sin embargo, muchos son los seres que han venido a este mundo a enseñar, son conocidos como niños índigo, cristal, etc. Ahora, recientemente se ha hallado una señal proveniente del espacio y parece que todo el mundo está pendiente de ello, para ver si se puede crear una comunicación con el espacio exterior, mientras en la tierra, se permite que exista el odio por medio de la separación reflejada en: sufrimiento, muertes por inhanición, enfermedades, pobredumbre, pérdida de valores, etc. 

Como en la película, somos capaces de abatir a una supuesta amenaza mientras amamos descubrir nuevos mundos donde se nos pueda reportar. Esto es un sueño propio de niños, que se aleja de la realidad. La realidad es que tenemos una misión y es aprender de nuestro pasado para conocernos y poder corregir nuestros propios defectos, sin auto-engañarnos, sin necesidad de seguir siendo falsos, tanto con nosotros como con los demás, porque al final, toda esa hipocresía es lo que sale de nuestro ser. Y ese es nuestro único testigo para darnos cuenta de qué equivocados estábamos. Nos creíamos los mejores y resulta que todavía quedaba mucho por evolucionar. Porque el mal opera en el interior de nuestro ser, nos seduce, engaña, y hasta nos hace creer una falsa identidad de nosotros mismos. Lo ha hecho siempre y lo seguirá haciendo hasta que podamos corregirlo, entenderlo y elevando la vibración interior lleguemos a sanar nuestras energías reflejadas en un espíritu renovado. Y tal vez, cuando estemos preparados en un futuro, vengan del espacio, pero ya no para dar un ultimátum, sino como merecimiento a nuestro trabajo.

Yo no digo que me crean, simplemente, doy algo que me ha llegado a través de mi Guía que, en comunión con la Fraternidad cósmica se sabe, que hay una esperanza para la humanidad.


   

miércoles, 24 de agosto de 2016

Un reino superior - (c) - Juan José Cano


Toda vida conlleva implícita la vida del alma. Negar la realidad del alma, es como negar la realidad de la vida misma. Así, los seres humanos, pertenecemos al cuarto reino de la naturaleza -comprendiendo la realidad de los reinos inferiores: mineral, vegetal y animal respectivamente-, estando consciente o inconscientemente sumidos a las influencias de un reino superior o reino de las almas. En el reino de las almas, es en donde se encuentran las reminiscencias que dan el resorte para representar las cualidades que mostrará lo bueno, bello y maravilloso que coexiste en él. La vía es siempre para el ser humano la intuición. Lo complicado de todo esto es que lo hace a través de dimensiones superiores o mundos paralelos que no porque no se vean, quiere ello decir que no existan. La tercera dimensión es la realidad física. La cuarta, el mundo de las energías. La quinta dimensión, sería para el reino de las almas.

Ciertamente, existen otros reinos superiores al quinto reino de las almas. Estaría el reino de los ángeles, arcángeles, devas, querubines, tronos, principados, etc, que conformarían el sexto reino natural. Pero lo mas importante de todo esto, es comprender que el ser humano o cuarto reino, está a mitad de camino entre lo animal y lo divino. Y en su trascendental viaje por la tierra, tenemos como objetivo entender al Hijo para llegar al Padre. De esta manera, llegaremos a comprender que por medio de las experiencias en la vida, llegamos a percibir la divinidad que se halla en nuestro ser y que en verdad todos somos.




  

miércoles, 3 de agosto de 2016

Tan solo espero - (c) - Swang Wood



Con este nuevo tema Heavy, por supuesto, quiero dar a conocer, no solamente mis trabajos en música, sino acompañarlo con un mensaje de esperanza y cordialidad para todos por igual. Todos somos iguales ante Dios. Y nada, ni nadie, podrá hacer que esta sencilla verdad cambie.