Significado:

"Ahora mismo, el ser humano, debe hacer un gran esfuerzo en comprender y aceptar los fundamentos por el cual, la energía sigue su propio proceso; el proceso del pensamiento. Pues como ya hemos visto, parece ser, que no solamente la Tierra es una escuela en donde nosotros vivimos, sino que, además, es la galaxia el lugar por el cual, los seres que procesan dimensiones perfectas, aprenden y se desarrollan, investigan, viven, aman, mueren y se transforman, intentando adaptar su forma física a mayores y mejores formas por donde la luz, se pueda manifestar cada vez con menores inconvenientes".


Hulupa D´hära VI. Adhams y la doncella.

Los libros Hulupa D´hära, son el producto de la canalización telepática a través de las Huestes del Plano de la Luz, en colaboración con la Fraternidad o Confederación Cósmica y Universal. Su difusión debe ser gratuita, ya que, nos pertenece a todos por derecho de nacimiento.

Estas seis historias, nos corresponden como legado mismo, habiéndose perdido su singladura a través de los tiempos. Para entender el conocimiento que nuestros Hermanos del espacio nos quieren transmitir, deben ser leídas ordenadamente.

Así mismo, quedan reservados los derechos al autor de la obra.

domingo, 12 de octubre de 2014

Todo responde a un orden.


Después de las experiencias que he tenido no me cabe ninguna duda de que Todo responde a un orden. A un Plan rigurosamente prescrito por aquellos que vienen de las estrellas y sabiamente diseñado por aquél que llamamos Dios. 

Estoy completamente seguro, y hablo por el fruto de mi trabajo como canalizador e investigador de que, no solamente las primeras ciudades y asentamientos de los primeros pobladores de la antigüedad no fueron puestas al azar, sino que, el Universo mismo, se consolidó hace más de mil millones de años para que el cinturón del zodiaco sirviese de ayuda a la familia humana en su evolución. Así hasta nuestros días, por los siglos de los siglos.

Esto es algo que la ciencia ha tratado de negar. Pero esta teoría va más allá de que supuestos astronautas del espacio vinieron para experimentar con la familia de los primates. Es que, todo el sistema zodiacal, fue diseñado para que ahora, lleguemos al punto de ebullición de no retorno, por paradójica que parezca la idea. 

De hecho, ahora mismo, el zodiaco ha cambiado tanto que en su conjunto, han vencido la individualidad y perdido su legitimidad ante la influencia que nos llega. Es decir, que se podría decir que con la entrada del nuevo milenio y la inversión de polos que ha sufrido el planeta que, como es lo mismo, pues lo que es arriba es abajo, hace que la misma esencia se unifique con las demás esencias de influencias astrológicas para ofrecer lo mejor a las mentes despiertas. Para colaborar con lo prescrito con el Plan Divino.

Aún así, todavía no ha habido nadie que me haya dicho personalmente o por escrito, que ha leído la saga Hulupa D´hära y le ha ayudado... Y si lo ha hecho por escrito. A mí, particularmente, no me ha llegado nada. Pero esto no me ha impedido seguir viviendo, investigando, canalizando y experimentando. Porque, la información llega a quien está preparado para ello. Y hoy en día, son tantas las pruebas que han habido, que tiene que ser el hombre mismo, el que desenmascare su propia inercia, despolvoree el tejido de sus mejores prendas e invierta su tiempo libre en investigarse, en indagarse y en última estancia, sanar sus viejas heridas. Nuestros hermanos mayores nos han abandonado físicamente. Pero no se han ido, simplemente, han cambiado de vibración. La oportunidad que se nos presenta es tal, que nada puede hacer que la evolución prosiga y además, es el momento idóneo para ello. Es el turno de la humanidad.

Ciertamente, todo lo que es arriba es abajo. Como decía, las primeras ciudades las hicieron los seres venidos de las estrellas hace millones de años atrás, así como asentamientos. Lugares clave, coincidiendo con conjunciones de estrellas en su alineamiento. No voy a dar indicios de esto. Ya he dejado información en mis libros, simplemente, investiguen. Y si me equivoco; háganmelo saber. 

No me molesta que nadie me consulte nada, ni me haga preguntas, ni nada por el estilo. Lo que me indigna, es que hayan personas que ganen sumas importantes de dinero porque se hagan llamar chaman o guru, y hagan como que tienen la capacidad de arreglar situaciones personales por una información que les ha llegado gratuitamente. Por favor, sean justos en sus vidas. Tengan la virtud de trabajar el recto pensar, recto proceder y la correcta palabra.

Y por si fuera poco y hablando de ciudades perdidas, resulta que el 5 de Mayo del 2014, publiqué un libro basado en la historia de la mitológica Atlántida. En la portada diseñé la ciudad, como me llegó de forma intuitiva. En cuanto a la historia, fue el producto de una canalización con mi Maestro y Guía.

No creo en las casualidades, pero una vez más, el penúltimo círculo de las cosechas que apareció el 16 de Agosto. Es decir, cuatro meses después, hace referencia a un ojo y en su alrededor, parece que se trate del canal de agua que rodea a la ciudad que dibujé para la portada. Un libro que ni siquiera ha llegado a las 30 descargas gratuitas.

 Y una prueba que pocos o nadie se han dado cuenta. Y pocos o nadie se ha molestado en hacérmelo saber.



miércoles, 1 de octubre de 2014

Experiencias en los montes del Peñagolosa.

Durante los meses de Julio y Agosto del 2014, los dediqué prácticamente en su totalidad a la composición y grabación de los ocho temas que componen mi último trabajo musical: Los elementos naturales en la auto-realización. Y como todo llega como un arrollo de agua fresca a la inspiración, hay que jugar y dejar que sea el alma misma quien exprese aquello que experimente, mostrando cierta disponibilidad a conectar con otras almas. Es por ello, que hace que la música, cuando es la expresión propia del alma, puede ayudar en su vibración a elevar la vibración de aquellos que sintonizan. Si crees en ello, si lo sientes, entonces funciona.

Cuando hube finalizado la sesión de grabación sentí como una fuerza imperiosa que me llevó casi a arrastrarme hacia las montañas Peñagolosa. Así fue como inicié el viaje y poco a poco, me fui acercando a una de las vivencias más significativas de mi vida.

Las primeras semanas de Septiembre transcurrieron tranquilas en la morada de unos antiguos amigos, el calor de un ambiente familiar, prestando mi apoyo en los quehaceres diarios, así como cuidados en las plantas y en los animales de granja.

Luego viaje a Olba, en donde se realizaban los últimos encuentros veraniegos tradicionales de mercado e intercambio. En sus actividades, llegué a conocer gente, aunque no pude hallar cobijo, ni intercambiar mis servicios a cambio de alojamiento y manutención. Hice acopio de mis fuerzas y escaso o casi nulo presupuesto para continuar mi viaje en moto hacia aquellos contactos que tenía sobre la zona.

Como digo, sin presupuesto y con el depósito a mitad, me las ingenié para visitar Lucena y Villahermosa del río. En ambos lugares, conocí buena gente, pero en ningún caso, prescindían de mis servicios. En Villahermosa, tuve un primer avistamiento. Fue el 10 de Septiembre, en donde a través de mi tienda de campaña y en la oscuridad de la noche, una luz blanca, más grande que una estrella se movía sobre una montaña en diversas direcciones. Luego desapareció. Era temprano, no llegaría a ser las 23:00 h. A continuación, me llegó una especie de mensaje de paz y tranquilidad. Estaba un poco alterado por mi situación pero tenía que ser paciente y confiar en que todo saldría bien.

La experiencia más significativa, no llegaría hasta una semana después, la tarde-noche del 17 al 18. Necesitaría algo más que un artículo para contar todas mis experiencias, a todas las personas que conocí y los lugares que habité. Tras visitar la Ermita de San Juan, no sabía por qué diantres, pero sentía la necesidad imperiosa de visitar el nacimeinto del río Garbo, e incluso, volver siguiend el curso del río hasta el punto de partida: Villahermosa, en donde había tenido una experiencia de contacto la semana anterior. Con todo ello, y después de unos diez días, que había visitado los lugares más emblemáticos de aquello que bordea los montes del Peñagolsa.

Una vez que el guarda forestal de la Ermita me indicase el camino a seguir, llegué caminando hasta un cruce en donde una furgoneta en el lugar que tenía que haber tomado me hizo cambiar de rumbo, tomando un camino equivocado. De este detalle, me di cuenta al día siguiente.
Por estas fechas, y después de haber tenido la suerte de sortear unas ligeras luvias, hay gente que llega a estos parajes en busca de setas o rebollones, por lo que el signo o señal "rp" que tenía que haber tomado y sirve para que los senderistas no se pierdan, había sido ocultado de mi vista por una furgoneta.

Sin saberlo, estaba tomando un camino equivocado. Un camino, que me hizo ascender por la peligrosidad del lugar hasta lo más alto de una de las montañas que, junto al Peñagolosa, forman dicha cadena montañosa.
Tras mucho esfuerzo, cargado como un mulo, con la cantimplora medio llena y prácticamente agotado, llegué a la cima. Las vistas eran de vértigo. De hecho, no recomiendo a nadie que realice ninguna proeza similar sin la ayuda de un guía que conozca bien el terreno y tomando las medidas oportunas.

Era tarde para bajar y pronto para dormir. Pero tuve que pasar la noche sobre la cima, sin dejar de tene4r en cuenta la peligrosidad del lugar. Ello me llevó a acurrucarme en un lugar y esperar a la mañana siguiente para poder iniciar el descenso. Y así, me tumbé en una pequeña oquedad del terreno.

Tumbado, y casi sin poderme mover mucho, lo único que podía hacer era esperar. A continuación, hizo presencia de una esférica luz durada sobre las blancas nubes y tras desaparecer, comenzó a formarse en las nubes curiosas figuras en contraste al azul del cielo. Serían las 18 o 19:00 h. de la tarde como mucho.

Se formó una figura que suscitó una emoción que hizo estremecer a este humilde servirdor: Tres Hermanos Mayores unidos en la misma secuencia, con escafandras y con las manos derechas extendidas formando una "V". Supe, que se podría tratar de aquellos primeros pobladores, Hermanos de la Confederación estelar que llegaron al planeta, pioneros de tiempos remotos. Luego, vi otro muy similar a los anteriores. Estaba de pie y aparecía como un gigante, destacando las botas y la escafandra. De las escafandras transparentes todas ellas, sobresalían una especie de antenas. En los dibujos que me mostraron, destacaban también los guantes, cinturón correajes y hasta una especie de mochila adosada al traje espacial.

Las imágenes se sucedían una tras otra, como una especie de comunicación interdimensional. Vi rostros de seres pertenecientes a otros mundos, muy parecidos a los que se ven en las películas de ciencia-ficción. También vi los rostros de mi familia ancestral. El mensaje que me llegó fue claro:

"TODOS los pobladores del planeta tierra tenéis una familia ancestral, que os quieren y os aguardan. Ellos no quieren llamar la atención más os aguardan a que alcancéis los niveles de conciencia que hagan posible la comunicación.

Nadie es oriundo del planeta tierra. No es casual que viváis aquí. Todo responde a un orden. 
El Plan de Dios avanza. No hay nada que temer, más bien, hay que desterrar la idea del temor de vuestras vidas de una vez por todas y para siempre."

La experiencia finalizó con el rostro de Maitreya -El Cristo, impreso en las nubes como de forma tridimensional. Muy similar al que aparece en la síndome.

Durante el transcurso de la noche y con cielo cubierto, se dieron ciertas precipitaciones. Me sorprendí al comprobar que la tormenta que se daba a lo lejos la viese prácticamente sobre el horizonte, debido a la altitud que me hallaba. También la presencia de una luz blanca u ovni, la misma que había estado observando hacía más de una semana, se dio cita esa misma noche. Esta vez, la acompañaba un caza militar con las luces intermitentes, volando a bastante altitud. Efectuaron un giro por todo lo que ocupa la bóveda celeste alrededor de donde me hallaba, volviendo a aparecer poco más tarde por el este, volando ambos en línea recta. La situación se me antojó un tanto cómica, ya que, los humanos, creemos tener todo al alcance de nuestras manos pero se nos escapa la humildad y la generosidad para hacer frente a la realidad sin la utilización de la fuerza o la violencia. Y lo curioso es que por más que digamos y que hagamos, oficialmente, se les da más credibilidad a los pilotos cuando son los primeros que callan.

Tras las precipitaciones, y después de haber estado el cielo prácticamente cubierto me sorprendió que no llegué a empaparme. Me mojé, también mis pertenencias pero nada que no tuviera remedio. Gracias a ello, pude seguir tocando la guitarra acústica alegrando a los aldeanos con mi música, por lo que tampoco me faltaron enseres para continuar mi viaje de retorno.

Por todo ello: Mi más cordial agradecimiento.



martes, 30 de septiembre de 2014

Es hora de ponerse en marcha.


Mucho es ya lo divulgado. De hecho, no contaba con realizar un solo artículo más en esta sección. Pero ciertamente, cuanto más es la separación percibida es este medio, más es el intento por dar a conocer mis trabajos y consecuentemente, más verdad hay en ello. Pues los medios sólo tratan de ocultar aquello que les es molesto, potenciando lo absurdo y persiguiendo aquello que hace pensar a la población...

De hecho, no voy a dar mas indicios sobre la verdad de la información transmitida en mis libros, sino de las pruebas que están acompañando a los acontecimientos. Unos acontecimientos que nuestros hermanos mayores ya me transmitieron hace muchos años que se iban a dar como algo excepcional: "Ocurrirán acontecimientos y pasaran cosas que marcarán hitos en la historia". Y así ha sido. Hasta tal punto, que la historia ha de ser reescrita, prácticamente en su totalidad.

Prueba de ello es, por ejemplo los hallazgos en Bosnia o en el lago Titicaca.  


Nuestra, es la responsabilidad de conocernos a nosotros mismos. No solamente lo que ocurrió o cuales fueron los acontecimientos que acontecieron a que llegásemos en la actualidad a ser una raza alejada del cosmos, perdida y sin rumbo. Pues sin esa responsabilidad no hubiéramos llegado a ser realmente conscientes de la propia supervivencia, de lo que conlleva la superación personal, del papel que jugamos en la sociedad y el valor a formar familias que garanticen la procreación de la especie humana sobre el planeta.

Sin embargo, nos falta el convencimiento necesario para continuar por la senda del valor, del amor y de la verdad. Todo tiene una explicación lógica y significativa. Nada es al azar. Pero lo fácil es huir de la verdad, simplemente porque la verdad no vende, no interesa y no representa nada.

Solamente el que tiene el corazón puro y la mente limpia entiende la necesidad de la verdad y lo valora como lo que es: el pilar en donde la libertad es puesta en marcha, no como un modelo, sino como respuesta a la naturaleza misma del desarrollo del alma. Pues llega un momento que la confusión que vivimos es tal, que creemos que la libertad es peligrosa, amenazante y perjudicial para la salud.

Cuando hablamos del Amor, los hay que lo confunden con el sexo, cuando hablamos de conexiones interdimensionales, nos miran como si fuésemos monos de laboratorio, y cuando hablamos de capacidades písquicas, las cuales todos tenemos, nos tildan de chiflados, magnates o pertenecientes a alguna extraña secta. No, no estamos viviendo al final de la década de los setenta, pero la conciencia general suele ser cómoda, maleable y le falta personalidad.

Cuando vivamos en la verdad, viviremos en la luz. Viviremos con la satisfacción de sentirnos realzados en relación a nuestras propias virtudes. Sentiremos el alma como un Todo. Al Amor, como el vínculo fraternal que nos une a la vida. Y a la vida, como una consecuencia de oportunidades interconectadas entre sí.

La falta de todo esto, provoca la pérdida, no solamente la pérdida física, sino, también, la pérdida de valores. Pues los caminos no existen, nosotros somos el camino y si no confiamos en nosotros mismos, estaremos perdidos y nunca podremos confiar en nuestros hermanos que nos acompañan en el camino, hasta dudaremos de ellos y eso es lo que está ocurriendo.

No estamos aquí para que nos encontréis los defectos, sino para que juntos, podamos continuar el sendero hacia nuestros orígenes. Pues incluso, hasta para criticar, es necesario verse reflejado en el ojo del hermano, y no para sacar una viga del mismo, sino para ser comprensivos. Hasta para ser hermanos hay que aprender.
Y cuando ni siquiera te tienen en cuenta, quiero ello decir, que la confusión que se vive es tal, que es necesario replantearse la situación para volver a confiar en nosotros mismos. Pues hasta creyéndonos ir demasiado lejos, no hemos más que abierto la caja de Pandora para que los vientos que expulsamos nos sirvan para que nos muestren el camino, pues no hay mal que por bien no venga. Y cuando más perdido crees estar, quiere ello decir, que más cerca estás de encontrar la salida. Confía y todo irá bien.

El sendero a Nuestros Orígenes clama por aquél que tiene el corazón puro y las manos limpias. Para ello, es necesario sentir con la cabeza y pensar con el corazón.