Anoche día 15/5/26. Fue una noche fuera de lo común. Para empezar y antes de irme a dormir, divisé sobre la Osa menor un objeto. Era como una estrella en movimiento, y lo seguí hasta su total desaparición por el este. Una vez dentro, tumbado y a través de la ventana, otro objeto apareció. Esta vez se ocultó entre las nubes nocturnas.
Un tercer objeto apareció al cabo de un rato, desapareciendo casi al instante. Volvió a surgir una vez más con mas fuerza si cabe. Fue como un aviso, pues creció la intensidad de su luz y luego desapareció. Estaba claro que querían llamar la atención de este servidor. Luego apareció una silueta en esa otra dimensión como un ser bajito y cabezón, como estos seres de Orión que tanto han hecho por esta pertrecha humanidad. Pues quizá no hayan desaparecido por completo, sino que de vez en cuando, vienen a darnos algún tipo de señal para mostrar esperanza a la humanidad.
Esto sucedió entre la noche del jueves 14 y la noche y madrugada del día 15 de mayo del 2026.
Sobre la virgen de Garabandal y sus profecías del supuesto fin de los tiempos.
Nunca he creído en el fin del mundo y continuaré así hasta el final. Pero estudiando las ultimas profecías de la virgen y de las cuatro niñas, acontecido en 1965, todavía se espera que se cumpla la última profecía: la fecha exacta del final de los tiempos.
Conchita. La única testigo al día de hoy, de las cuatro niñas que pudieron ver y hablar con la virgen entre los años 1961 y 1965, dan testimonio de ello. La última charla entre Conchita y la virgen, se dio un 13 de Noviembre de 1965. Se sabe por lo que Conchita narró que vendría un tiempo en el que el comunismo predominaría en algunas naciones, donde vendría un tiempo de caos y que al parecer, sentiríamos un vacío y desmoronamiento de valores espirituales en la humanidad. Vacío seguido de descontento e incluso en la iglesia católica. La iglesia existiría pero parecería que su presencia no trascendería las expectativas de la humanidad para estos tiempos. Descontento, vacío e incertidumbre trae guerra, hambruna y crisis en todos los sentidos. Conchita nos dio el 2026 como año en donde las profecías se cumplen. Y un día en concreto que tal vez, ni ella lo sepa. Pero se sabe que la señal vendría ocho días después de su divulgación y que sería un jueves.
Cuando divulgué en el blog, el artículo: la profecía oculta de España, fue un seis de abril. Ocho días después, tenemos un 14 de abril. Es decir, antes de ayer. Siendo el 15 un jueves. ¿No fue el 14 cuando pude visualizar los primeros avistamientos de ese día sobre la constelación de la Osa menor?.
¿Sería esa la señal que se espera?. Conchita habló de un día para la señal y otro para la manifestación última en donde se parará el tiempo y en donde cada ser, verá su alma, algunos no regresarán y que a partir de ahí, sería como vivir en un infierno. Es decir, que no se vería fuego en el cielo. Lo que dijo es que viviríamos la vida, tal y como la conocemos, sería como vivir en un infierno. Sea como fuere, Cristo estará toda la Era de Acuario en la Tierra. Abierta y sanamente, dispuesto a llenar de Luz y Amor los corazones y las mentes de los hombres. Aquellos que lo busquen lo encontrarán. Aquellos que estén dispuestos a amar y honrar al ser humano como a un hermano.
La iglesia católica, todavía no se ha pronunciado, ni siquiera a reconocido la labor de las cuatro niñas de Garabandal que dieron su testimonio. Incluso hubieron testigos. Las niñas llegaron a ser seguidas por gente del pueblo: el párroco, el médico e incluso el Alcalde las siguió. Todos ellos más, turistas, periodistas, etc. Dieron testimonio de lo sucedido.
¿Puede un simple avistamiento -como el que yo vi-, ser la señal tan esperada para el resto de la humanidad?. ¿Nos podremos salvar de la catástrofe?. Y la pregunta más desafiante: ¿Se podría evitar tal catástrofe?.
Recordemos que se espera que un asteroide impacte con la tierra para el 29 de Agosto del 2027. Y que informaciones recientes, afirman los astrónomos un asteroide rumbo de colisión con la Tierra, pero que, está oculto tras el planeta Neptuno, el penúltimo planeta el sistema solar. Según informes sobre avistamientos, dos razas diferentes dieron la misma información a testigos diferentes en diferentes lugares del planeta, e incluso en diferentes espacios de tiempo, pero todo ello durante la oleada ovni de los ochenta. Según lo escrito en Caballo de Troya, el profeta y primo del mesías: Juan el Bautista, también, guardaba y era conocedor de esta información, aportada en una experiencia de contacto con seres de otros mundos, supuestamente de Orión, según los proyectos Caballo de Troya traducidos al español por el famoso escritor: J.J. Benitez.
Y estas preguntas que yo me hago, también las dejo en el aire. Pues siempre he creído que las profecías están para avisarnos de algo que se puede evitar.
Cuando escribí los últimos artículos, descubrí la Gran Tribulación y también las profecías de Garabandal. Los reflejé en el blog intuyendo que iba a ser lo último. Sinceramente, no creo en que la Tierra fuera ser destruida por la ira de Dios. Más bien, me inclino a creer en la humanidad. En que la humanidad buscará sus propios medios para sanarse a sí mismos y los encontrarán. Que el amor y el perdón hacia la humanidad hará que una nueva era florezca para el bien de toda la raza humana. Una humanidad sana y madura, hará que un nuevo amanecer que ya se aproxima, sea la tónica donde se asiente la paz, el amor y la buena voluntad. A un nivel mundial, cósmico y universal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario