Cuando todavía era un niño, recuerdo, que circulando por la CV-35 yendo hacia Casinos en el coche de los padres de mi alvino compañero de colegio V.R. Pasamos por un lugar cercano a Valencia, el caso, es que me llamó la atención la cordillera de montañas que ser cierne a su paso. Era un día nublado y las oscuras montañas me dieron inspiración en aquél lugar como posible sitio de contacto. Ya de niño, tenía mucho interés por el tema que compartíamos algunos de los compañeros de colegio, pero nada de ello se habló durante esa salida a la casa de campo de mi compañero.

Lo único que podemos hacer, como raza humana, es crecer; evolutivamente hablando. Es por ello, que todas las experiencias marcan pautas energéticas en la conciencia, y que, más tarde, será usado por la mente como aprendizaje, experiencia y cuando todo ello es comprendido por un acto digamos de amor: se convierte en sabiduría. Ese es nuestro cometido en virtud a nuestro mecanismo, y así es como funcionamos los humanos. Nos guste o no, nos ha tocado aprender por todo ese proceso de conciencia-energía-pensamiento.
Con Juan Manuel, fue anecdótico, porque cuando fuimos en aquellos años 90, a un seminario de fin de semana, que fue en aquél mismo lugar donde de niño me había llamado la atención dicho lugar. Pero la experiencia no quedó ahí. Íbamos en el coche de Juan Manuel, subiendo la ladera montañosa por caminos de piedras, despacio, cuando observé que estaba nublado, sin embargo, el cielo estaba despejado. Curiosamente, cuando observamos el cielo, había únicamente una pequeña nube que se interponía entre nosotros y el sol. El resto del cielo estaba completamente despejado...
El seminario fue maravilloso. Vinieron personas de Almería, Castellón, Valencia, etc. No hubieron contactos ovnis, ni encuentros cercanos como muchos quisiéramos haber tenido en aquellos tiempos, pero la experiencia de hermandad, apertura y cordialidad fue tan grato como inolvidable. De hecho, cuando nos despedimos el domingo por la tarde, fui testigo de otro fenómeno no menos llamativo, y que, no dudé en llamar la atención del resto de los presentes para que observaran lo que yo estaba viendo. Desde encima de la casa de campo en donde habíamos tenido la experiencia del fin de semana, se observaba un arco iris en vertical. Era una tarde primaveral, ni siquiera había llovido. Ahí queda la experiencia, los testigos no negarán lo vivido, todo lo contrario. Todo lo que llega es para dar. Todos SOMOS UNO.
Reciente Huracán en Saturno.
"Si pudiéramos recordar nuestro pasado, sabríamos que este es el tercer planeta que ocupamos como especie. Siempre hemos sido los mismos. Al parecer, éramos nosotros los que estábamos en un planeta que se llamó Vulcano y que fue destruido, de cuyos restos todavía pululan en nuestro sistema solar, ellos forman el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter".
El bien y el mal. Todo es relativo. Extraído del libro: Ummo. Hombre-Mujer...
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