
Pero no voy a hablar de música, sino de la muerte. Algo que, a todos nos aguarda. Pero no temamos, pues cuidando los cuerpos sutiles, podremos preservar la vida que mora en nuestro interior. ¿Quién no ha sufrido la pérdida de un ser querido?. Seguramente, todos hemos sufrido la pérdida de algún familiar o ser querido. Pero, insisto, que tomando ciertas precauciones podremos evitar ciertos riesgos.
Cuando no cuidamos nuestras acciones y el ser tiene un desequilibrio psíquico, producto de alguna crisis interna o por la pérdida de control por medio de los vicios, está predispuesto al desquebrajamiento del cuerpo astral. Si el cuerpo astral se desquebraja, éste es una puerta abierta a entidades que se alimentan del prana vital debilitando al ser e incluso, haciendo posesión de sus sentidos externos, creándole una ilusoria realidad.
En una escena de la película: The song remains the same, de la mítica banda: Led Zeppelin, vemos a Jhon Bonham subido en un vólido a propulsión, conduciendo uno de los vehículos más rápidos de todos los tiempos. Determinados deportes de riesgo, donde el sujeto, pierde momentáneamente el control sobre sus movimientos poniendo en riesgo su propia vida, aunque luego sea controlado, pero es suficiente motivo como para que el cuerpo astral sufra algún desquebrajamiento por causas emocionales que, sustancialmente, repercutirá en el cuerpo astral, sistema nervioso y cuerpo mental. Si a esto le sumamos cierto desorden interior, vicios, fatiga mental o/y física, es suficiente motivo como para sufrir este fenómeno del posesionamiento de entidades del bajo astral que se alimentan del prana vital por medio del cuerpo astral, haciéndole ver al sujeto una realidad aparente e ilusoria.
Para tener control de nuestro templo interior, debemos sentirnos afines a nuestra vibración y a lo que nos llega del cosmos. No hay otro medio de alcanzar nuestros objetivos. Dichos objetivos -como especie humana-, no deberían ser otros más que la evolución de nuestra alma, así como en la sintonización y sincronización del ADN a un nivel consciente: conociendo, perdonando y sanando nuestro pasado, podremos corregir los errores del presente, allanando, preparando el futuro. Cuando consigamos ser sinceros con nosotros mismos, estaremos preparados para hacernos eco de la realidad que nos rodea. Para ello, el ser, necesita haber sido consciente de la falta de justicia en sus vidas, esto se consigue por medio de la implantación de la igualdad en los derechos humanos, es decir, reconociendo a todos los seres como iguales.
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